Celebramos la Reforma Protestante como el resurgimiento y vuelta a las Escrituras, la Palabra de Dios. La Biblia, traducida a los diferentes idiomas vernáculos, trajo una nueva luz que se expandió a todas las áreas de la sociedad y que ha brillado, dejando su huella indeleble, en nuestro incipiente siglo XXI. La educación se abrió camino ante la oportunidad de aprender a leer de primera mano la Biblia. La ciencia se expandió de tal forma que aún hoy bebemos de sus fuentes. El trabajo fue dignificado hasta tal punto que daba lo mismo ser un humilde labriego o un alto dignatario, pues ellos daban gloria a Dios por igual con sus respectivas labores. La economía vio el nacimiento de los bancos asentando las bases para un mejor aprovechamiento de los recursos y un justo trato mercantil. Por primera vez en la historia destacó la primacía de la ley frente al despotismo: la ley gobierna aun sobre las instituciones y no al contrario. La mentira deja de ser un pecado venial para considerarse el pecado capital y la propiedad privada es, por fin, respetada. Dado que el ser humano necesita de cierto control se efectúa la separación de poderes con el fin de defenderse contra la posible corrupción de las instituciones.



La música es parte activa de esta revolución espiritual. El coral luterano, que como su propio nombre indica fue creado por el reformador Martin Lutero, fue la expresión musical de todo aquello que se estaba fraguando gracias al renacimiento de las Escrituras. El coral es una composición sencilla que a veces usaba melodías populares, estaba compuesto a cuatro voces, el texto escrito en alemán y su textura homofónica. La razón de esta nueva forma musical salta a simple vista: el propósito del coral luterano se centra en que todos los fieles puedan exaltar a Dios en igualdad de condiciones y en su lengua materna, por esa razón el Ensemble de la Reforma canta al Dios vivo en español, pues esa es nuestra lengua.



Ensemble de la Reforma, 2017